Familias con PERTHES.net

Grupo de apoyo para las familias de habla hispana. Desde 1999.

YO TUVE PERTHES

Pilar

Me ha gustado leer vuestra página y me han entrado ganas de compartir mi historia. Me llamo Pilar, tengo cuarenta y cinco años y hace muchos, cuando tenía cinco, me diagnosticaron un Perthes de grado fuerte en la cadera derecha. Creo recordar vagamente que mi madre me contó en alguna ocasión que me llevaron al médico porque empecé a cojear. También recuerdo alguna visita al hospital universitario de Navarra, en el que nos explicaron que había una técnica nueva, operaciones varias y silla de ruedas incluidas, que mis padres rechazaron a favor de la clásica férula e inmovilización durante varios años.

Mas recuerdos no tengo casi, trauma ninguno, fotos pocas, lo único que queda en mi memoria es que cada seis meses tocaba hacer radiografías. Siempre entrabamos con la ilusión de que el ortopeda nos fuera a decir que ya estaba bien y podíamos tirar el famoso aparato a la basura. Pero visita tras visita siempre nos volvíamos a casa con la misma frase "va bien pero hay que seguir, nos vemos en seis meses". Lo que también recuerdo es que siempre fui muy disciplinada, nos dijeron que no había que cargar la pierna y durante cinco años (se dice pronto!) ni se me pasó por la cabeza la idea de apoyar la pierna derecha en el suelo. Probablemente ese fue el secreto por el que, muchos años después, ya adolescente y con la firme intención de apuntarme al gimnasio para hacer aerobic y step, mi madre me puso la condición de visitar primero un ortopeda y, para sorpresa de todos, el médico nos dijo que era el caso mejor curado de Perthes que él había visto nunca.

Lo que mi madre hizo muy bien es que organizó, el mismo verano en el que me por fin me quitaron el aparato, un cambio de colegio. Hay fotos de aquella época que impresionan. A fecha de junio, una chavalita de diez años, con una pierna derecha que parecía un palillo, después de cinco años sin ser utilizada. Y, solo tres meses después, la misma niña empezando el curso escolar con dos piernas a simple vista iguales, en un colegio en lo alto de un cerro y lleno de escaleras para poder entrar. En su día yo no me di cuenta, a día de hoy sé que mi madre pasó más de una noche sin dormir dudando si ese era el colegio adecuado para mí.

La única que conocía mi historia era la profesora de gimnasia, que siempre se conformó con ponerme un suficiente. El resto de mis amigas nunca supieron que tres meses atrás la misma amiga con la que quedaban para patinar y andar en bici había tenido que aprender a andar.

Hoy tengo cuarenta y cinco años, soy la oveja negra de la familia en lo que se refiere a hacer deporte y he engordado más de lo que debiera. Nunca he tenido ningún problema o dolores de cadera aunque siempre he notado que mi pierna "fuerte" es la izquierda y, desde hace un tiempo, aunque no tengo molestias o dolores dignos de mención, no sé por qué me da que voy a terminar teniendo problemas de cadera y, ya abuelita, siendo candidata para una prótesis. Lo noto, sin más.

El Perthes fue probablemente un problema más grande para mis padres que para mí. Vale, de los cinco a los diez años no pude andar en bici ni patinar, pero siempre me gustó mas leer y estudiar que hacer deporte y sudar la gota, rarita que es una. Y corriendo o dándole al columpio, con aparato y todo, no había quien me ganara.

Un saludo y mucha fuerza. Lo importante es la disciplina, tener una familia que apoye y trate la enfermedad con normalidad, hacer caso a los médicos y tener la confianza de que al final todo se puede curar.

Un beso. Pilar.

 

Publicado en: Febrero de 2014.

© 1999-2014 www.familiasconperthes.net. Todos los derechos reservados. Fecha de actualización: 27/02/2014

Los autores de ésta página no nos responsabilizamos de los errores u omisiones cometidos en el texto, ni de los testimonios presentados.